Bienvenido a la memoria viva de la Cajoneada. En esta sección, recorremos el camino trazado por la madera y el ritmo, desde aquel primer momento histórico en el año 2002 hasta convertirse en un fenómeno de identidad global, viajando hacia España, Brasil, Argentina, Chile y México, consolidando al cajón y las cajonesdas como un símbolos de hermandad universal.
Esta sección es un recorrido por los hitos que transformaron un instrumento de acompañamiento en un símbolo de unidad masiva, bajo la guía y visión del Maestro Marco Antonio Oliveros.
Antes de que la primera cajoneada fuera una realidad, el Maestro Oliveros ya trazaba un camino de excelencia en la música. En 1992, como integrante de la Orquesta Sinfónica Nacional del Perú y, posteriormente en 1994, de la Orquesta Filarmónica de Lima, el maestro consolidó una visión técnica y disciplinada de la percusión que más tarde aplicaría al cajón peruano.
Su labor como docente ha sido el semillero de este movimiento. Durante más de 20 años consecutivos, el Maestro Oliveros se mantuvo como pilar de la enseñanza en:
La Universidad Nacional de Música y Folklore José María Arguedas (antes ENSF).
El CENDUC de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP).
La Universidad Inca Garcilaso de la Vega (desde 1998).
La Universidad Le Cordon Bleu (desde 2012)
En todas estas casas de estudio, el maestro dictó la especialidad de percusión tradicional, colocando siempre al cajón peruano como protagonista y eje central del aprendizaje.
Al tener a su cargo grandes grupos de alumnos en diversas instituciones, el Maestro Marco Oliveros realizaba arreglos y presentaciones periódicas de gran magnitud. Fue en ese contexto académico donde decidió componer una obra que capturara la energía y el despliegue de una batucada brasileña, pero cimentada enteramente en los ritmos afroperuanos y con el cajón como protagonista absoluto.
Así nació "La Fiesta del Cajón" en el año 2001, una obra creada para rendir homenaje al instrumento y a sus grandes cultores, una obra para celebrar la vida. El estreno oficial y la primera Cajoneada en la historia del Perú tuvo lugar el 31 de octubre de 2002, celebrando el Día de la Canción Criolla en la emblemática Plaza Bolognesi del distrito de Miraflores.
El éxito de este evento fue tan rotundo que se mantuvo de forma ininterrumpida durante diez años consecutivos, logrando reunir a más de 200 cajoneros tocando al unísono en sus primeras ediciones. En aquel momento, el Maestro Oliveros no sospechaba que lo que inició como un ejercicio pedagógico y de tributo a nuestra identidad, trascendería las fronteras hasta convertirse en una manifestación cultural de alcance global.
La masificación y el reconocimiento mundial llegaron de la mano del recordado músico y difusor del cajón Rafael Santa Cruz. En 2008, como creador del Festival Internacional del Cajón Peruano, Santa Cruz convocó al maestro Oliveros para dirigir las cajoneadas masivas del evento, durante cinco años cocecutivos,logrando hitos históricos:
Récord Guinness (2009): Más de 1,500 cajoneros interpretaron "La Fiesta del Cajón" en la Plaza de Armas de Lima.
Impacto Internacional: El formato ha trascendido fronteras, replicándose en países como Argentina, Brasil, México y España, consolidando al cajón como un símbolo de hermandad universal.